Pugliese, padecería una fuerte depresión y habría revelado a su círculo íntimo la idea de quitarse la vida. Se encontraba con licencia por un tratamiento psiquiátrico. Ex compañeros de trabajo y parte de su entorno dieron cuenta de su estado depresivo.

Pese a que sus allegados lo calificaron como “tranquilo”, Leonardo Roberto Pugliese, se comprobó que fue quien asesinó a su ex mujer, profesora de Educación Física en Junín, antes de quitarse la vida. Según su círculo íntimo, la depresión de Publiese era “insostenible”.

Carina Simeón y su entonces pareja habían tenido dos hijas: una de 25, empleada bancaria, y otra de 17, que fue la que hayó el cuerpo sin vida de su madre. El caso continúa a cargo de Sergio Terrón, fiscal a cargo de la UFI Nº 5 de Junín.

Profesor de educación física en varias escuelas de la ciudad bonaerense, Leonardo Pugliese estaba de licencia por un tratamiento psiquiátrico iniciado poco después de su separación y había sido medicado. Pese a ello, continuaba con su actividad en el club River Plate de Junín. En el marco de la investigación, Terrón habló con empleados de la institución quienes aportaron datos sobre la inestabilidad emocional de Pugliese. “Presentaba un cuadro depresivo muy marcado”, revelaron fuentes policiales.

La docente asesinada, se encontraba trabajando en varios colegios públicos y según testimonios, tenía una nueva pareja desde hacía algunos meses. El hombre sería un reconocido médico juninense que se acercó al lugar de los hechos minutos después de que tomara trascendencia pública.

El jueves 4 de octubre, la Policía halló en la escena del crimen pisadas de zapatillas que, según pudo comprobarse luego, coincidían con el calzado de Pugliese. La autopsia, reveló que el cadáver de Simeón presentaba al menos cinco heridas en su cabeza con pérdida de masa encefálica y una puñalada en el tórax: el ataque con el cuchillo le perforó el corazón.

Mientras el fiscal se encontraba recolectando pruebas en el departamento de la docente, su ex pareja fue encontrada colgada de una soga tirante en un cuarto de su casa. Sus zapatillas y toda su ropa estaba manchada de sangre.

El hecho fue caratulado como “femicidio seguido de suicidio”, hipótesis que se reforzó cuando muy cerca del lugar, los investigadores dieron con un tercer escenario: el auto de Pugliese, un Chevrolet Aveo, apareció en la esquina de Belgrano y Betancourt. En su interior se encontraba una maza manchada de sangre que sería el elemento con el que golpeó a su ex mujer en la cabeza hasta matarla.

Sin carta suicida ni denuncias por violencia de género previas contra el profesor de educación física, continúan las investigaciones.