Sin superar el 50% de los votos, el candidato del Partido Social Liberal (PSL), Jair Bolsonaro, se imponía este domingo en las elecciones presidenciales en Brasil. Se disputará una segunda vuelta con el aspirante del Partido de los Trabajadores (PT), Fernando Haddad, el próximo 28 de octubre.

En una carrera dispar y frente a una elección con escándalos mediáticos, Brasil tiene a Bolsonaro como primer candidato con el 47,60% de los votos, mientras que Haddad, por detrás, llegaba al 27,24% con el 85,86% de los votos contados. Con estos resultados, quienes quedan afuera del balotaje son Ciro Gomes, con el 12,45% de los votos, Geraldo Alckmin (4,97%) y Joao Amoedo (2,72%).

El país más grande y más poblado de América Latina, fueron convocados a las urnas ayer para elegir al futuro presidente. Los 147 millones de brasileños que componen el padrón electoral, concurrieron a votar tras varios años de inestabilidad económica y política, marcados por el impeachment de la ex presidente Dilma Rousseff en 2016 y la condena este año al ex presidente Lula da Silva a 12 años de prisión por corrupción.

En una histórica polarización, la competencia no tuvo listas que sedujeran a una gran mayoría. Expresiones de izquierda y de derecha marcaron las campañas.

Si bien a victoria de Bolsonaro ya había sido anticipada por numerosas encuestas, la segunda vuelta con Haddad se presenta con una tendencia menos clara.

Como en todo ballotaje, la vista a partir del lunes estará puesta en los candidatos que no llegaron a la segunda vuelta pero que se llevaron buena porción de votos del electorado. Tal es el caso de Ciro Gomes, que obtenía el 12,31% y posee cierta cercanía con Haddad, o Geraldo Alckmin, que logró el 4,84% de los votos y podría acercarse más, al menos en parte, a Bolsonaro.