El tema Back de la semana. En Cambiemos temen que el gobierno de Pablo Petrecca pierda visibilidad, se muestre lejano y opaco. Es porque observan un intendente que, frente a los problemas y reclamos, se repliega y duda.  Además, preocupan los resultados de los últimos focus group donde se reclama modernización y más transparencia. Credibilidad, confianza y equipo de gobierno bajo la mira. Junin es considerado clave por su impacto en la region.

El gobierno nacional está preocupado por la necesidad de achicar el déficit fiscal y comercial. La gobernadora Vidal por el impacto del ajuste en los sectores más vulnerables. En la Provincia saben que no habrá forma, de ahora al final del mandato, de exhibir logros significativos. Los gobiernos locales tambien se ajustan aunque no tienen demasiado margen. Lo que no se les perdona, en cambio, es que no impulsen una verdadera modernización de la gestión y la política, y que no alcance los niveles de transparencia que demanda la sociedad.

En el borrador del presupuesto bonaerense para 2019 se contempla una autorización de endeudamiento cercano a los 100 mil millones de pesos. Sucede que la gobernación deberá hacerse cargo de nuevas erogaciones por el traspaso de servicios de Nación a Provincia y, por otro lado, sufre la presión de los gobernadores sobre el presupuesto nacional para que la Provincia y la Ciudad de Buenos Aires no resulten beneficiadas y hagan el ajuste que se les exige a todos. Los casi 65 mil millones extra que la gobernadora había conseguido recuperar por el histórico Fondo de Reparación del Conurbano se diluyen por la inflación y la necesidad de afrontar nuevos gastos.

 

Atrás quedaron las ideas de transformar el conurbano, de continuar un plan de obras verdaderamente revolucionario y hasta, en alguna medida, de mejorar servicios esenciales. Desde la gestión se piensa en la contención social y en un cambio de valores que, esperan, la opinión pública pondere por sobre la situación económica que se percibe en los bolsillos.

Pero qué sucede si aún esos valores son puestos en duda. Ahí es donde se presta espacial atención en lo que sucede con algunos intendentes que suman preocupación en la gobernación.

El caso Junin

 Casi desde su inicio, la gestión de gobierno de Pablo Petrecca estuvo signada por dos ejes centrales:

  1. Un auspicioso plan de obras largamente postergadas
  2. Permanentes criticas a la falta de trasparencia observadas tanto en políticas públicas como en acciones del propio intendente y en algunos de sus funcionarios.

Estos dos aspectos convivieron y signaron la gestión con diferente intensidad, e impactaron en una opinión pública que en pocos meses deberá sopesar los contrastes en las urnas.

Los anuncios ensayados por el intendente y sus principales colaboradores no alcanzaron para silenciar los ruidos de la gestión cuyos ecos retumban en la gobernación. El dato no es menor si se considera que lo que sucede en Junin es clave por su impacto en el noroeste de la provincia. Sobre todo cuando el ritmo en la obra publica, se sabe, se verá notoriamente afectado. Es cierto que no fue el único municipio, pero a Petrecca se le pidieron medidas urgentes para transparentar la gestión. Tarde y a destiempo, el intendente y sus colaboradores montaron aquella conferencia de prensa para anunciar una serie de medidas calcadas de otros gobiernos de Cambiemos que ya se habían anticipado.

Pareció que aquel escueto anuncio obedecía más a dar cumplimiento con un pedido de la gobernadora, que al convencimiento y la autenticidad de sus autores. Es decir, una señal interna más que para corregir el rumbo de cara a la comunidad. En definitiva, tuvo sabor a poco y sus efectos, si es que alcanzaron a percibirse, se desvanecieron rápidamente.

Presentar declaraciones juradas, a la cola de otros municipios, y publicar licitaciones en la web no es suficiente para estar a tono con estándares del Siglo XXI. No se sabe si por desconocimiento, impericia, desinterés o a propósito, la gestión local ignora prácticas políticas de gobierno abierto, colaborativas, de cooperación y de participación ciudadana. No hay una estrategia para compartir datos, fortalecer mecanismos de control institucional y ciudadano, o usar tecnologías que ayuden a garantizar estándares de transparencia.

 Las politicas que surgen de áreas clave del gobierno local, no parecen estar a tono con las que pregona Cambiemos, propias de una política que pretende ingresar al Siglo XXI. Eso, en apariencia, provoca un repliegue del intendente y sus principales funcionarios que daña la confianza y credibilidad.

Los últimos estudios cualitativos de opinión publica a los que tuvo acceso infoback, reflejan ese viraje de una política de Lejos de cercanía, empatía, y sensibilidad, a sensaciones y actitudes de temor, opacidad, distancia, dudas. No ajenos a estos indicadores percibidos por la opinion publica, las alarmas llevaron preocupación a la gestion Petrecca que recién consumió poco más de la mitad de su gestión y evidencia síntomas de desgaste propios de un segundo mandato. Este cuadro de situación también parece resentir la relación con el gobierno provincial que espera se reviertan estos síntomas.

El apoyo económico de los gobiernos nacional y provincial, y obras medulares como la Autovía 7 y otras que sin duda son valoradas por los vecinos de Junin y la zona, no encuentran su correlato en otros cambios que forman parte de la nueva agenda de los gobiernos locales y las demandas sociales.