La suba fue decidida por las empresas emisoras de tarjetas de crédito. Esto se produjo en medio de una fuerte caída en el uso del plástico y del aumento de la morosidad por parte de los consumidores.

Las operaciones con tarjetas de crédito alcanzó los 368.777 millones de pesos en septiembre, registrando así una baja del 1,88% en la comparación con agosto, e incluso con una inflación que se ubicó en el 6,5 % mensual.

La Encuesta de Condiciones Crediticias del Banco Central indica que en el tercer trimestre se observó “una tendencia hacia la restricción de los términos y condiciones de los préstamos a las familias”.

Al respecto, el economista Mario Svedeñiuk señaló que las tarjetas de crédito eran una suerte de “rueda de auxilio”, porque la gente se queda sin efectivo y consume pagando con el plástico, pero eso llevó a un endeudamiento que ahora no puede ser afrontado cada vez por más familias.

“El mínimo estaba entre 8% y 11%, pero desde ahora van a exigir el 25 %. El resto podrá ser refinanciado con tasas superiores al 100 %”, precisó el economista.

A su vez, la disminución de los consumos en el exterior se plasmó en la línea de tarjetas de crédito en dólares que registraron una caída del 28,57 % respecto de agosto y un retroceso del 48,14% en la comparación interanual.