En un informe presentado por el Observatorio de Estadística de Seguridad Vial de la provincia, afirman que en 2017 se dieron 1302 casos fatales de accidentes, lo que equivale a 3,5 muertes diarias.

Los números, relevados por la Subsecretaría de Gestión Gubernamental bonaerense, marcaron entonces un aumento del 5% en comparación con los casos ocurridos en 2016, en el cual se registraron 1.239 fallecimientos.

La capital bonaerense figura como el principal distrito con más víctimas fatales por accidentes viales. El año pasado, se dieron 72, superando así a los que se dieron incluso en localidades de gran población como La Matanza, en el cual se cuentan 66. Detrás de estas ciudades, aparecen Quilmes y Pilar, con 36 muertes y también Mar del Plata, con 33.

Otras localidades bonaerenses sorprenden a las autoridades con altas tasas de fallecidos, como Pergamino, con 30 muertos en 2017; Junín con 22 junto a Olavarría y San Nicolás; lo siguen Bahía Blanca, Luján, Azul y Chivilcoy.

EL informe también releva que la mitad de los casos se dan dentro de las ciudaddes y no en rutas provinciales o nacionales. De esta manera, del 54,5% de los accidentes fatales ocurrieron en las calles de los centros urbanos, mientras que el 21,9% se dieron en rutas nacionales, el 17,9 en rutas provinciales y el 5,5% en autopistas.

Del total de casos, el 43,5% de los fallecidos eran motociclistas y el 40,8% circulaba en auto. Sólo el 4,3 de las víctimas utilizaba bicicleta.

Otro dato que se desprende del informe es que la mayor parte de los accidentes mortales se dan en verano y los especialistas creen que se pueden deber al mayor consumo de alcohol de los conductores.