El Gobierno lanzó tras un Decreto de Necesidad y Urgencia la implementación de un bono de fin de año que se pagará en el sector privado de manera obligatoria y en dos cuotas. Los empleadores podrán negociar con cada sindicato.

SI bien el DNU se publicará el lunes, trascendidos marcan que además del bono, prevé la creación de un preaviso de los despidos con intervención del Ministerio de Producción y Trabajo y del sindicato. Esta iniciativa habría alejado aún más la posibilidad de que la CGT convocara a un paro nacional.

Los estatales negocian de manera paralela el pago del bono ya que están excluidos del beneficio junto con rurales y personal doméstico.

Respecto al preaviso consiste en una instancia previa a la concreción de una cesantía tendrá vigencia hasta el 31 de marzo y será también de carácter obligatorio con una antelación de 10 días para las comunicaciones de la decisión empresaria.

El DNU se muestra como una herramienta del Gobierno Nacional para evitar conflictos a fin de mes de cara al G-20. En el decreto quedará establecido el monto de $5.000 o su proporcional en caso de que se tratara de trabajadores con jornada laboral reducida. También, que los firmantes de cada convenio colectivo “podrán adecuar la implementación” de los pagos “en materia de plazos y montos para aquellas actividades o sectores que se encuentren especialmente en crisis o declinación productiva”. 

En uno de sus artículos, el Decreto dice que los empleadores y sindicatos “que hubiesen pactado colectivamente un incremento sobre los ingresos de los trabajadores en concepto de revisión salarial de la pauta oportunamente acordada en la negociación colectiva del año 2018, podrán compensar aquel aumento con la suma total” del bono “hasta su concurrencia, salvo que acuerden expresamente su no absorción”. Se trata del punto más crítico del DNU: los empresarios que ya tuvieron rediscusión de su paritaria alegarán que no quedarán obligados a pagar el plus en tanto que la CGT insistirá con que sólo podrán evitarlo con el aval del gremio correspondiente en una discusión formal.

Luego del Consejo Directivo de la CGT de ayer, determinaron que con la confirmación del DNU “se aleja la posibilidad de un paro nacional”, resumió el cosecretario general Héctor Daer al finalizar. El dirigente minimizó las salvedades contenidas en el texto de la norma por entender que cualquier modificación al monto y a las cuotas “deberá acordarse entre las empresas y los sindicatos en paritarias”.

De esta manera, la mayoría se manifestó a favor de desactivar la amenaza de paro. Una excepción fue el judicial Julio Piumato, que dijo que el decreto tenía “sabor a poco”, y a quien le salió al cruce José Luis Lingeri, uno de los negociadores principales con el Ejecutivo, para recordarle que sus representados no pagan impuesto a las Ganancias.