La empresa láctea redujo en los últimos dos años al 60% de su personal, pasó de tener cinco mil empleados a dos mil.

Luego de que cerrara su planta en Neuquén a principios de noviembre y dejara sin fuentes laborales a 30 personas, esta semana anunció el cierre de su fábrica en Bahía Blanca.

La planta en la localidad bonaerense está integrado por 50 trabajadores que recibieron la noticia a través de la Asociación de Trabajadores de la Industria de la República Argentina (Atilra). En las semanas siguientes, deberán optar por las indemnizaciones o un traslado a la casa central de Sancor, ubicada en la ciudad santafesina de Sunchales, a más de mil kilómetros de distancia de su lugar de residencia.

Desde el gremio advirtieron que el cierre de la fábrica traerá problemas en la distribución y el abastecimiento de productos lácteos en la ciudad gobernada por el macrista Héctor Gay.