Acompañados por funcionarios y dirigentes de la cuarta, el Presidente y la Gobernadora vieron el avance las las obras hídricas.

Intendentes de la región participaron de la recorrida que Mauricio Macri y María Eugenia Vidal realizaron el obrador ubicado en la estancia La Blanqueada en el partido de San Miguel del Monte, donde se encuentran los trabajos en la cuenca del Río Salado que va a permitir sanear más de un millón de hectáreas facilitando el escurrimiento de las aguas.

También participaron el ministro de Interior, Obras Públicas y Vivienda de la Nación, Rogelio Frigerio; el secretario general de la Presidencia, Fernando de Andreis; la intendenta de Monte, Sandra Mayol; el subsecretario de Recursos Hídricos de Nación, Pablo Bereciartua; y el ministro de Infraestructura provincial, Roberto Gigante.

Los trabajos corresponden al Tramo IV de la Cuenca del Salado, que consiste en la adecuación, ensanche y profundización del cauce del río, lo que -según estimaciones oficiales- está beneficiando a 95.000 personas.

La última etapa (IV) del Plan Maestro del Río Salado tiene una inversión de USD 1.200 millones, financiados entre Nación y Provincia de Buenos Aires. Asimismo, comprende una superficie total de 220 kilómetros.

El Presidente dijo que las obras además, “nos van a ayudar” en épocas de sequía como la que afectó profundamente el año pasado a la producción argentina, “la peor en 50 años”, y que constituyó “uno de los tres golpes grandes que nos dio en nuestra economía”.

Esto es lo que estamos intentando hacer en un Plan Maestro en todo el país, porque el cambio climático es una realidad y vino para quedarse, por más que estamos todos comprometidos en cuidar el medio ambiente”, puntualizó Macri. Y remarcó que “tenemos que hacer obras de adaptación para las futuras inundaciones y conservar el agua, porque es cíclicamente inundación, sequía, inundación”.