A días de que comience a cobrarse la tarifa del transporte público local, la gestión del intendente Pablo Petrecca ajusta detalles y monitorea el funcionamiento para optimizarlo.

Infoback recogió opiniones para detectar lo positivo y negativo de la implementación del servicio que hace 25 años no existía en la ciudad.

La vuelta del transporte público es motivo de análisis y debate en toda la comunidad. Los verdaderos resultados del funcionamiento de este servicio podrán analizarse dentro de algún tiempo, pero para que esos resultados sean positivos y alcancen los objetivos, el gobierno local le dedicó, según declaraciones “tanto tiempo y tanto trabajo”, y realiza un permanente monitoreo y estudio de lo que diariamente deja el servicio.

A más de 20 días de que los colectivos empezaron a circular por las calles juninenses, hay luces y sombras. El lado más oscuro de momento ha sido el gran fracaso en la selección y  capacitación de los choferes.

Uno de los objetivos de la puesta en marcha es que el transporte urbano de pasajeros colabore con el necesario y urgente reordenamiento del tránsito. Había dudas sobre cómo impactarían los colectivos en el manejo diario la ciudad, pero “atribuyen” a los conductores que los colectivos fueran los protagonistas de accidentes durante este primer mes.

Respecto a este tema, la arquitecta Natalia Troncoso, Directora de Movilidad Urbana del Gobierno de Junín, señaló que, “parecen que fueron muchos, pero no. Tenemos un nuevo actor en las calles de la ciudad y sin dudas, tendremos que acostumbrarnos a él, también será necesario mejorar nuestra forma de conducir, hacerlo con prudencia y respetando las normas. Sabíamos que íbamos a tener situaciones, afortunadamente las que tuvimos no fueron graves”.

Otra inquietud que surgió fue el estado de los micros, unidades usadas que generaron criticas ya que varias quedaron fuera de servicio a los pocos días. “Los colectivos no son nuevos, pero cumplen con todos los requisitos que exigía el pliego de licitación, por ende, los incidentes mecánicos son normales en el uso y se han solucionado rápidamente. Es normal que los colectivos se rompan, es algo que va seguir pasando”, explicó Troncoso, quien también afirmó que “desde el Municipio y junto a la empresa, monitoreamos permanentemente el funcionamiento del servicio para solucionar todo lo que haga falta”.

Respecto a la frecuencia de los recorridos, la promesa fue que en los días de semana sería de 20 minutos, si bien no se pudo cumplir con la meta, mencionaron que “tenía que ver con la necesidad obvia de aceitar todo el mecanismo hasta poder lograrlo, cosa que parece haber sido así, ya que hoy, minutos más o minutos menos, la frecuencia de los colectivos se acerca a ese promedio”.

Natalia Troncoso en relación a los recorridos dijo que “hoy, los tres recorridos existentes cubren el 70 por ciento de lo que es el proyecto final, lo que esperamos es tener, un funcionamiento óptimo de este 70 por ciento y según las estadísticas reales que tendremos cuando el servicio funcione a pleno luego de la implementación de la tarjeta SUBE, definiremos cuáles serán los próximos pasos de extensiones de ramales y líneas y mejorar el sistema, pero por ahora, seguiremos con los recorridos planteados”.

Por su parte, la directora de Movilidad Urbana del municipio aseguró que “los objetivos de que este servicio funcione a pleno tienen que ver con lograr una ciudad cada vez más sustentable desde la movilidad, siendo un actor importante para el ordenamiento del tránsito y bajar los índices de sinestrialidad y colaborar con el progreso de la ciudad. Para nosotros, el balance es positivo en relación al uso y la demanda que están teniendo los vecinos”.

Aún quedan dudas sobre el proyecto que ideó la gestión de Petrecca el cual no logró, hasta el momento, cumplir con las promesas sobre el servicio.