Los bonaerenses saben que, de todas las playas, Villa Gessel ha sido clave en muchas infancias. Junto con Mar de las Pampas, Mar Azul, Las Gaviotas, Colonia Marina y Faro Querandi es un destino para todo el año. En el abanico de opciones, es la excursión a la reserva Natural Municipal Faro Querandi la que atrapa a los visitantes.

Para llegar al Faro, se puede acceder desde la Ruta Provincial 11 por el km 429,5 en la Playa Querandí. Aquí deberá pagar el acceso privado, “servidumbre de paso”, desde 300 pesos. Es que el acceso desde Mar Azul por la playa, a la altura de calle 47, es sólo para vehículos 4×4 y es preferible contratar una excursión que las hay variadas y a bordo de cómodos vehículos para evitar estancarse en la arena y poder disfrutar del paisaje.

En este caso, el servicio de excursión cuesta 700 pesos por persona y es puerta a puerta, es decir, lo pasan ab buscar por el lugar donde esté. (fan page Excursiones Medaland). El recorrido se convierte en travesía cuando se sumerge en las playas al final, final, de Mar Azul, por donde inicia la aventura y el ingreso a la Reserva Faro Querandí para acceder al mismísimo Faro.

Son 5.700 hectáreas donde convergen dos ambientes, pastizal Pampeano y dunas. Llegar a las dunas de hasta 60 metros de altura que rodean al faro, es una fiesta. Porque allí el paisaje con lagunas de aguas de color esmeralda el telón de fondo que integran el cielo y el mar, se convierten en un paseo imperdible.

A esta altura, las distancias son enormes. De costa, la franja es de 21 kilómetros y el ancho de este ecosistema dunícola protegido es de entre 2 a 4 kilómetros.

Hay que animarse. Se trepa la montaña de arena y con una instrucción sencilla, entendible y práctica, el guía provee de las tablas de sanboard y… preparados, listo, ya!. La tabla es justa para acomodarse sobre ella, encontrar el punto cómodo, plegar las piernas hacia el pecho y empezar a descender. Es verdad que, en un punto, alcanza una buena velocidad, pero tranquilos, luego al llegar a la base se frena lentamente con la arena. A menos que haya perdido el equilibrio a mitad del “viaje”.

Para cualquier travesía, por más que sean dos horas, o la excursión contratada de cuatro horas, es bueno llevar una mochilita con agua, repelente, calzado cómodo y abrigo, porque puede cambiar el viento y sentir frío. La naturaleza es fuerte. Un mate, será atracción de multitudes en la puerta del faro, donde el bosque, los troncos, invitan a descansar.

En el invierno, el mejor horario para hacer esta travesía es entre las 10 y las 16, y se aprovecha del sol, la arena, las dunas recomendó la guarda fauna Carolina Faivre quien junto con Karina Larmoluk y otros guardafaunas, integran el equipo de preserva este ambiente.  Hay que caminar (muy poquito hasta el faro mismo), y allí un pequeño bosque lo rodea y es perfecto para tomarse un descanso y conocer los detalles de esta “señal” que aún funciona y es uno de los trece tripulados de los 62 faros que integran el Servicio Nacional de Hidrografía Naval.

Cuando uno accede por la playa al ingreso de la reserva, tras cinco kilómetros recorridos desde Mar Azul, se encontrará con el centro de informes, donde se abona un bono contribución de 50 pesos. A partir de allí, para conocer los secretos de la importancia de esta región única  en la Argentina, es que el sendero “Los senecios” integra un recorrido corto y uno largo que son fáciles de caminar, porque el primero está marcado con postes con punta amarilla y el más largo, con postes con la punta de color rojo.

La caminata le permitirá a toda la familia o a los deportistas reconocer especies de flora y avifauna, unas 150 especies de aves pueblan la zona o pueden ser vistas durante sus migraciones. La importancia de la reserva también es el de proteger el ambiente dunícola, con sus siete ecosistemas diferentes, muy sensibles, por esta razón se hace sólo de a pie el recorrido por los senderos.

Investigadores, científicos, escuelas y familias, pueden recorrer el sendero con las guías expertas y guardafaunas si se agendan los domingos a las 11,30 la cita para comenzar esta visita en la entrada de la Reserva Natural Municipal Faro Querandi.

El secretario de Turismo de Villa Gesell, Emiliano Felice invita a recorrer también la web gesell.tur.ar donde están los eventos de cada semana, mes y del año y destaca las posibilidades del municipio como anfitrión dado que “Gesell tiene 500 hoteles que representan unas 27 mil plazas hoteleras y cuatro veces más extra hoteleras, o sea el doble que la población estable, que alcanza los 40 mil habitantes”.


Claro que Villa Gesell integra a Mar Azul, Mar de las Pampas, Las Gaviotas, Colonia Marina y Faro Querandí, y cada uno de estos sitios, uno muy cerquita del otro, ofrece alternativas diferentes.

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