La decisión que tomó Mauricio Macri de congelar precios de combustibles por 90 días no resultó del agrado de las empresas petroleras, que ven inviable la medida. Varios voceros de las firmas dejaron trascender que “no se puede producir con un barril catorce dólares por debajo del nivel internacional”.

Ell malestar llega hasta tal punto que ya aceitaron contactos con el equipo económico de Alberto Fernández y no temen el regreso de Cristina Kirchner. Observan desde el lado del Frente de Todos racionalidad, previsibilidad, en un nuevo escenario. En cambio, actualmente establecen que es imposible trabajar, como pretende la Casa Rosada, con barril criollo de 59 dólares pero a un tipo de cambio de $45,19 (con un dólar que saltó a 62).

De hecho, empresas como Tecpetrol, Vista Oil & Gas, Pluspetrol, Sinopec, Chevron y Petronas, ensayan una dura respuesta, además de que esgrimen que se paralizará la producción de Vaca Muerta: “No te dan los márgenes, se van a frenar todos los desarrollos en Vaca Muerta”, anticiparon.

En medio de una fuerte devaluación, Pablo Delfino, uno de los referentes de la Cámara de Expendedores de Combustible, aseguró que están dadas las “condiciones objetivas” para un incremento en los valores.

“Notamos que hay cautela en las empresas, todavía no han comunicado ningún aumento de precios y tampoco hay movimientos. Lo único que ocurrió fue que una empresa petrolera en el mercado mayorista aumentó 18%, pero ese es un canal especial. Más allá de eso, que es un aumento fuerte y puntual, lo que hay es todavía mucha cautela hasta que al menos el dólar se estabilice un poco, sin importa el valor que termine alcanzando”, señaló y aseguró que “recién a partir de ahí, con un panorama más claro, se verá cuál será el plan de traslado a precios que se puede implementar”.