Buenos Aires.-La norma declara de interés provincial la donación de plasma rico en anticuerpos de pacientes recuperados de coronavirus.

Uno de los tratamientos para el coronavirus que se encuentra aún en fase experimental pero que ha dado buenos resultados, es la donación de plasma. Por ello, el gobierno bonaerense promulgó la ley que declara tal donación de interés provincial para difundir y fomentar esta práctica en el marco de la emergencia sanitaria por la pandemia de Covid-19.

La medida había sido sancionada en la Legislatura el 2 de julio, y fue publicada este jueves  en el Boletín Oficial y determina que la donación, la obtención del plasma, la transfusión y la evolución del paciente receptor deberán ser supervisadas y aprobadas por los protocolos clínicos de investigación y experimentación habilitados por la autoridad de aplicación.

De esta manera, el Ejecutivo provincial podrá instar a los potenciales donantes a acercarse a los centros de hemoterapia o bancos de sangre intrahospitalarios habilitados, aunque esto “no implica obligatoriedad alguna para los pacientes recuperados”, ya que “la decisión de donar plasma rico en anticuerpos será siempre un acto de disposición voluntaria”.

La normativa establece, entre otros puntos que el Poder Ejecutivo impulsará, durante la vigencia de la emergencia sanitaria declarada mediante Decreto N°132/2020, campañas de difusión y concientización sobre la importancia de la donación de plasma rico en anticuerpos por parte de pacientes recuperados de COVID-19 para la investigación y experimentación de tratamientos clínicos para pacientes infectados.

A su vez puede  realizar convenios con medios de comunicación social de la Provincia de Buenos Aires, ya sean gráficos, radiales, vía páginas web o televisivos, a los efectos de dar cumplimiento a lo establecido en el artículo 4°.

Vale recordar que esta práctica aún no es considerada un tratamiento sino un ensayo clínico y que, previo a la donación, se debe firmar un consentimiento informado. Además, es obligatorio cumplir con los mismos requisitos que el donante de sangre habitual y no tener antecedentes transfusionales, gestacionales o abortos.